El pasado 27 de marzo, grupos irregulares tomaron por vía de fuerza las instalaciones del estacionamiento privado Tracabordo ubicado en la parroquia La Candelaria, Municipio Libertador de Caracas, amparados en una supuesta medida de ocupación temporal dictada por el Ministerio de Poder Popular para Vivienda y Hábitat, publicada en Gaceta Oficial N°6.234 de fecha 1 de julio de 2016, que decreta la utilización de los espacios para la construcción de unidades de la Gran Misión Vivienda Venezuela. El grupo autodenominado “Campamento de Pioneros” constituido por unas 30 personas, algunas de ellas portando armas de fuego, propaganda política oficial y haciendo alusión al “carnet de la patria” –como si esto les otorgase de pronto un estatus mágico-religioso, calificándoles automáticamente para ejecutar los designios de su voluntad desmedida y separando entre personas de primera y de segunda-, no conforme con irrumpir de forma violenta el establecimiento privado lejos de toda legalidad, amenazó a los vigilantes que allí se encontraban en labores, vecinos y propietarios de la zona, forzando al desalojo de sus vehículos ante la conmoción e incertidumbre generalizada, sin actuación ni respuesta alguna por parte de las autoridades competentes y los cuerpos de seguridad del Estado.

La invasión puede considerarse como una actuación de particulares violatoria de la propiedad privada o del dominio con fines de utilidad pública que el Estado ejerce sobre ciertos bienes, y que consiste en la toma de posesión, uso y disfrute por la fuerza, sin ningún tipo de habilitación legal o título jurídico, de bienes inmuebles cuya propiedad es de otro particular o de una autoridad estatal, y que está tipificada como delito en la legislación venezolana. De acuerdo a cifras de la Asamblea de Ciudadanos de la Candelaria, al presente existen más de 30 propiedades tomadas por vía de fuerza en dicha parroquia. Si se examina el objetivo estratégico 3.4.6 dentro del gran objetivo histórico n° 3, contenido en el denominado Plan de la Patria: Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, que refiere “Planificar desde el Gobierno Central y con protagonismo popular, el desarrollo urbano y rural de las ciudades existentes y de las nacientes a lo largo del territorio nacional”, y se añade, entre otros, el 2.1.1.3 que reza “Democratizar los medios de producción, impulsando nuevas formas de propiedad, colocándolas al servicio de sociedad”, se puede advertir con especial claridad que actuaciones como la apropiación forzosa del estacionamiento Tracabordo, las panaderías o empresas como Clorox y Kimberly Clark no se encuentran desvinculados uno del otro, sino que obedecen a un corolario de mandamientos de vocación totalitaria que se vale de las necesidades materiales o ausencias socioculturales de las personas para sembrar entelequias narrativas que psicológicamente cumplen su misión: implantar en los seres humanos la idea de que sus vidas sólo tienen sentido y cobran valor por la acción de otro individuo, ideología o externalidad, y no por la acción personal de cada hombre o mujer tal cual es, un descubridor antropológico y evolutivo de sus capacidades.

Este acto violento del mencionado grupo, contrario al derecho humano a la propiedad y desconocedor del Estado de Derecho y la Constitución nacional, contribuyen de forma irreductible y comprobada a la creación de redes de mafia organizada que practican la extorsión, secuestros, robos y subastas ilícitas de espacios públicos y privados, reduciendo las posibilidades de empleo digno e inversión, vulnerando las actividades ciudadanas diarias de los vecinos de las zonas urbanas y traficando los derechos personales bajo las directrices del autoritario Plan de la Patria. Como lo señaló el destacado escritor argentino Jorge Luis Borges “…se empieza por la idea de que el Estado debe dirigir todo; que es mejor que haya una corporación que dirija las cosas, y no que todo ‘quede abandonado al caos, o a circunstancias individuales’; y se llega al nazismo o al comunismo, claro. Toda idea empieza siendo una hermosa posibilidad, y luego, bueno, cuando envejece es usada para la tiranía, para la opresión”. Es tiempo de dar paso a una visión de sociedad moderna y libre, forjando las condiciones y garantías para la consecución de un País de Propietarios en Venezuela.

Las 5 noticias clave:

Foto El Sol de Margarita

1) Sundde supervisa estructura de costos de 614 colegios privados 

Luego de haber fustigado a los dueños de panaderías pretendiendo transferirle sus propias culpas, el Ejecutivo Nacional, por medio de Superintendencia de Precios Justos (Sundde), prosigue sus actividades abusivas contra un nuevo grupo de la sociedad civil, esa que trabaja y produce a pesar de las precarias condiciones: nos referimos a las instituciones educativas, que hoy no sólo enfrentan serias dificultades de sostenimiento financiero para hacer frente a sus compromisos –pago de salarios docentes y administrativos, mantenimiento de instalaciones y servicios a los niños y adolescentes, entre otros-, sino que conviven con el éxodo masivo de personal calificado para impartir una instrucción y enseñanza académica de calidad, capacitando a las nuevas generaciones para el mejor desempeño en las universidades, institutos superiores o cualquier actividad emprendedora que genere valor –riqueza- a sí mismos y a la sociedad. “Hay elementos de aumentos de salarios, pero eso no es una razón que por sí justifique el aumento de 1.000% y 2000%” enfatizó William Contreras, quien ha liderado las embestidas contra propietarios de diversos sectores económicos desde meses atrás. De lo que no habla el funcionario es de la atroz inflación causada por el Gobierno nacional, ante el descalabro de la petrolera PDVSA y el consecuente financiamiento arbitrario del BCV por medio de la creación de dinero sin respaldo, ni del control de cambio que genera distorsiones en la economía ni mucho menos del control de precios que ahoga a propietarios y comerciantes y los convierte en esclavos de la planificación central como dictamina el Plan de la Patria. Al final, como argumenta James Tooley en su libro El Bello Árbol: cómo las personas más pobres del mundo se están educando a sí mismas, la regulación hace perdedores también a los padres, ya que no pueden distinguir si un colegio es mejor que otro –carecen de toda información competitiva entre instituciones-, sino que sólo indica su capacidad de mantenerse en un esquema de servicios mínimos ofreciendo un tipo de enseñanza cada día más alejada de los tiempos modernos y guiada por los deseos de un ministerio. 

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2) 70% de la producción de Clorox Venezuela será distribuido a los CLAP

El ministro de Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas, Juan Arias, señaló recientemente que el Gobierno nacional destinará el 70% de la producción de la intervenida empresa Clorox Company a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) -que en realidad no producen nada más que distribuir los bienes confiscados coercitivamente a empresarios y comerciantes-, al llegar a la “meta” de 55% de su capacidad instalada. La misma reseña constata la deplorable realidad actual de una empresa vanguardista en productos de limpieza y cuidado del hogar, la cual no alcanza ni la mitad de su producción hoy debido a la ineficiencia superlativa de burócratas y militares que poco y nada conocen sobre inversión de capital, aumento de la oferta y variedad, innovación y contratación de mano de obra calificada, moviéndose más bien en un esquema de incentivos que propicia el derroche y la inoperancia en las fábricas. La pregunta sería a usted estimado lector, ¿cuántos productos Clorox ha visto en los últimos tiempos? ¿Ha mejorado la variedad, los precios y la calidad de los mismos? Las empresas no son, como pretende el autoritario régimen venezolano, espacios de ordeño para el asistencialismo y el clientelismo político, sino por el contrario, los motores económicos de las sociedades libres, que atienden única y exclusivamente a las dinámicas de mercado y a las preferencias de los consumidores, razón por la cual deben repudiarse acciones confiscatorias que liquidan las aspiraciones de prosperidad y libertad de elegir.

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3) El mayor sector empleador del país es el de la informalidad con 58%

De acuerdo con estudios del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD) y de la Cámara Venezolano Americana de Comercio e Industria (VenAnCham), las actividades económicas informales, que hoy son practicadas por encima del 50% de la población en el país, a su vez proveen cerca del 60% del total empleos en la actualidad, lo cual significa que más de la mitad de los venezolanos se encuentran en situación de incertidumbre laboral –sin garantías jurídicas, acceso a crédito, infraestructura comercial, etc.- y al margen de la ley, cuyos costos en los últimos años se han incrementado mucho más que en el pasado debido a la aplicación de regulaciones, controles y trabas administrativas dirigidas a impedir su formalización, por medio del acceso a la propiedad privada, a los mercados, libertad económica y a la protección del Estado de Derecho. Durante la tercera jornada de la Consulta Nacional “El País que Queremos” llevada a cabo en el hemiciclo del Parlamento nacional, diputados y expertos coincidieron en que se requieren reformas medulares en temas como la planificación urbana y de las zonas populares, la regularización de tierras, propuestas de ley de faciliten el tránsito a la formalidad de todas las personas hoy excluidas y marginadas por las políticas del Gobierno nacional y la creación de condiciones para el surgimiento de más emprendedores. Esta fotografía de la sociedad informal creciente requiere ciertamente de cambios estructurales, pues entre ellos demuestra las deficiencias del Derecho en Venezuela como conjunto de reglas orientadas a la protección de las personas y sus derechos individuales, en tanto evidencia que los ciudadanos prefieren hoy el aislamiento antes que el sometimiento a reglamentos despóticos que causan distorsiones, oprimen su autonomía y generan dependencia. Mucho deberá revisarse de la Constitución nacional de 1999 y el ordenamiento jurídico venezolano si aspiramos más temprano que tarde enrumbarnos hacia el progreso y la libertad.       

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José Guerra: “El chavismo destruyó el sistema de precios”; por Hugo Prieto

4) José Guerra: “El chavismo destruyó el sistema de precios”

La afirmación del diputado a la Asamblea Nacional, José Guerra, resulta consustancial para comprender el estado de anomia de la economía nacional, pues la existencia de precios –es decir, de la información expresada una cifra monetaria que se produce del intercambio de derechos de propiedad entre personas, como resultado del cruce entre sus valoraciones subjetivas entre lo que se compra y lo que se vende- está íntimamente ligado con un sistema de propiedad privada que permita el cálculo económico. El profesor Martín Krause, analizando los trabajos del economista e historiador austríaco Ludwig Von Mises, comenta lo siguiente:   “Bajo un sistema basado en la propiedad privada de los medios de producción, la escala de valores es el resultado de las acciones de cada miembro independiente de la sociedad. Todos hacen un doble papel en ella, primero como consumidores y segundo como productores. Como consumidor, el individuo establece el valor de bienes listos para el consumo. Como productor, orienta los bienes de producción hacia aquellos usos que rendirán más. Es así como los bienes de un orden más elevado también se gradúan en forma apropiada a las condiciones existentes de producción y de la demanda dentro de la sociedad”. ¿Cómo el proyecto del socialismo XXI del Gobierno nacional deformó la dinámica de precios en Venezuela? Imaginemos que usted es productor de café en su provincia y necesita saber qué comunidades o grupos de personas desean/prefieren consumir café antes que té, tilo o chocolate. Para ello disponer libremente de su propiedad –la tierra que produce el café, la materia prima, las máquinas e instrumentos para su cosecha, etc.- dentro de un mercado libre que envíe señales de cómo usar de la mejor forma esta propiedad para atender la demanda de café –cuándo, cómo y dónde producir-. En Venezuela, esta dinámica de mercado fue fracturada por la intervención estatal, a través de la planificación central impuesta por el Plan de la Patria y el modelo socialista que fija un precio máximo de venta del café, y dice en qué cantidades producirlo y a quién deben destinarse tales bienes de consumo –recordemos el caso de las panaderías recientemente-, distorsionando toda la programación original e individual del propietario como dueño legítimo de ese café. Existen por supuesto otras fuentes de destrucción del sistema de precios, pero valga este breve ejemplo para ilustrar de forma sencilla cómo el uso de la violencia –del Estado- impide no sólo la prosperidad de ese propietario, sino que bloquea la suma de los beneficios que su servicio nos genera a todos –beber café- por medio de la desaparición de los precios generados por la oferta y la demanda.

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Panorama

5) Gobierno y empresa privada firmar acuerdo para desarrollo del CLAP maternal e higiénico

En días previos se llevó a cabo la “Expo Feria Venezuela Potencia”, un evento organizado por el Ejecutivo nacional para, públicamente, enviar un mensaje de armonía y respeto hacia la empresa privada, pero que en la práctica representa poco más que un acuerdo de sumisión con aquellos que, con fines de obtener prebendas o subsistir, cooperen con la actual Administración surtiendo a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), por medio de la explotación de sus fábricas, capital y trabajadores para fortalecer el asistencialismo político y la dependencia social, pues como dijo Robert Nozick, “Apoderarse de los resultados del trabajo de alguien es equivalente a apoderarse de sus horas y ordenarle realizar actividades varias”, a contracorriente de las verdaderas cualidades que deben distinguir a todo empresario moderno. Indicó el Presidente de la República “…acuerdo con el sector privado para la creación del Clap maternal, de higiene y aseo personal llamado Hecho En Casa. Quiere decir que es una alianza entre el Ejecutivo Nacional y la empresa privada para hacer realidad el Clap maternal y de aseo personal“, todo lo cual dista mucho de ser lo que uno de los más avezados estudiosos del emprendimiento, el economista Israel Kirzner, denominó la empresarialidad como descubrimiento. Sus reputados trabajos, además de oponerse a los privilegios, el mercantilismo estatal y lobbismo de pseudoempresarios que persiguen todas las ventajas sin ningún costo –entre ellos, la ausencia de competencia-, apuntan hacia algo diametralmente opuesto a la infecciosa idea de los CLAP en el imaginario colectivo: la idea de que toda persona, cualquiera que ella sea, puede ser empresario, sin que para ello se requiera una formación específica o coste, distinto por ejemplo, a la formación académica. En sucesivas entregas del Observador de Coyuntura se tocará más a fondo esta interesante aproximación del intelectual británico, una que será muy necesaria para la Venezuela por venir lejos de Expo Ferias que representan un insulto y desprecio a la inteligencia del ciudadano.

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Elaborado por: Carlos Herrera – investigador Observatorio de Derechos de Propiedad

Para más información: carloshcedice@gmail.com

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