De acuerdo al Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad, Venezuela enfrenta una situación crónica de escasez de alimentos y medicamentos, debido a que, entre otros factores, las empresas tienen un acceso limitado a las divisas para importar materias primas e insumos para producir. Además, una deuda externa que suma más de 193 mil millones de dólares, generando elevados niveles de servicio de deuda.

A pesar de esto, la propuesta del Poder Ejecutivo para enfrentar los problemas económicos, sociales e institucionales del país, consiste simplemente en convocar a una Asamblea Constituyente, que además de omitir la democrática participación ciudadana, y habiendo sido considerada inconstitucional por numerosos profesionales del derecho, no estaba presupuestada para este año.

La economista e investigadora del OGP, Karelys Abarca, estimó que la Asamblea Nacional Constituyente podría costarle al Estado 5 mil 989 millones de bolívares, equivalente a 8,6 millones de dólares a tasa DICOM. “Como esta convocatoria no estaba presupuestada, requeriría un crédito adicional que, dadas las restricciones internas, más temprano que tarde terminará como un incremento de la deuda externa. – Agregó- resultaría incluso mucho más costosa si se plantea con voto manual, como lo insinuó Nicolás Maduro el pasado 20 de febrero, y si viene acompañada de referendos consultivos”.

En opinión de Abarca, el proceso de una nueva constituyente da la espalda a las necesidades prioritarias de la sociedad, puesto que no cumple con el importante paso de consultar a la población si está de acuerdo o no en cambiar la constitución.

“En el supuesto caso de que no se desee realizar el referéndum consultivo sobre la constituyente para reducir costos, también es cierto que este evitaría costos posteriores mayores como la instalación de una nueva asamblea, la creación de una nueva constitución y el replanteamiento de todos los poderes”, explicó.

Los venezolanos exigen la resolución de los problemas económicos y sociales que les aquejan, no una nueva constitución. Además, el hecho que se implanten las elecciones de la constituyente antes de las regionales de alcaldes y gobernadores, que debieron hacerse el año pasado, hace a estas últimas inviables porque no habrá presupuesto ni recursos adicionales diferentes a la deuda externa para todos esos fines. NP/Cedice Libertad.

Fuente: Informe21