Al cobro de «vacunas» que se ven obligados a pagar algunos comerciantes para el servicio de vigilancia que ofrecen distintos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), policías y delincuentes; se le suman las extorsiones por parte de diferentes inspectores de la Superintendencia de Precios Justos (Sundde) y del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).

De acuerdo a comerciantes consultados, se conoció que ante ciertas irregularidades en los documentos del comercio, muchos son los inspectores que se prestan para extorsionar a los empresarios, por montos que van desde 3 millones de bolívares hasta 10 millones de bolívares -dependiendo del negocio-, para evitar oficializar alguna multa o cierre temporal de la empresa.

Restaurantes y panaderías, resaltan entre los negocios más fiscalizados por los funcionarios. Hay casos donde el monto de dinero no es suficiente para saciar a los inspectores, por lo que optan también hasta por llevarse productos de los comercios, como por ejemplo aceites de oliva y otros artículos de precios elevados.

En medio de este panorama, muchos son los comerciantes que prefieren cumplir con las sanciones, antes que caer en las «garras» de éstos fiscales. Mientras que otros, se ven obligados a colaborar con la corrupción, para evitar el cierre de sus puertas, pago de multas millonarias o en el peor de los casos, penas de prisión o expropiación de la empresa.

El propietario de dos comercios en el centro de San Félix, quien prefirió mantenerse en el anonimato por miedo a represalias, comentó que una comisión de fiscales se presentaron en unos de sus negocios, y ante la falta de algunos documentos, le propusieron que pagara 3 millones de bolívares para “dejarlo hasta allí”, o de lo contrario tendría que cerrar el establecimiento por cinco días, y cancelar una determinada suma de dinero por las unidades tributarias exigidas.

Sin embargo, el empresario prefirió cumplir con el cierre y pagar las unidades tributarias correspondientes a la multa, pues no contribuiría con la “sinvergüenzura” de estos trabajadores públicos.

Para finalizar, el comerciante exhortó a los demás trabajadores del sector comercio que no sigan aportando a la fuerte corrupción que existe en la entidad, pues a su juicio, “este mal se ha consolidado por nosotros mismos que aceptamos ese juego”, sentenció.

Según entrevistados, existe un gran número de comerciantes que han sido víctimas de chantajes por parte de los fiscales de organismos gubernamentales, sin embargo temen de realizar las denuncias correspondientes por miedo a las consecuencias que pudieran generarles.

En medio de esta situación, los comerciantes exhortaron a las autoridades competentes a realizar investigaciones pertinentes para depurar las instituciones.

¡Pendiente!

El asesor financiero Raúl Gil, recomienda que todo comerciante para poder enfrentar una fiscalización debe contar con las estructuras de costos que documenten e evidencien los precios máximos de venta de los productos o servicios que ofrezcan; documentos constitutivos y modificaciones, el Registro de Información Fiscal (RIF) actualizado; estados financieros auditados y ajustados por inflación; libro de compras y libro de ventas del Impuesto al Valor Agregado(IVA); declaraciones de IVA y las últimas cuatro declaraciones del Impuesto Sobre La Renta (ISLR).

Fuente: Nueva Prensa de Guayana