En medio de la peor crisis deficitaria que gobierno alguno haya tenido en Venezuela, la administración Maduro se encuentra entregando explotaciones petroleras a compañías que aprovechan las graves circunstancias del país y se están haciendo de pozos petroleros bajo condiciones desfavorables a la República.

El pasado mes se beneficiaron compañías extranjeras como Schlumberger y Baker Hughes. En una nueva entrega la estatal de India, ONGC Videsh, recibió campos petroleros sin especificar, para que aumente la producción petrolera en al menos 435 mil barriles diarios, en año y medio.

La petrolera hindú debe realizar inversiones para la puesta en marcha del proyecto. Se trata de una nueva concesión que no está autorizada ni revisada por la Asamblea Nacional (AN). La estatal petrolera sufre de caída de producción anual en 4% y ahora registra una pérdida de trabajadores calificados masivamente al irse unos 10 mil en lo que va de año de la industria por los bajos sueldos.

Estos procedimientos tienen garantía en tribunales en Nueva York, el gobierno ha dejado a un lado la aplicación de la Ley de Hidrocarburos, que obliga a la petrolera venezolana establecer empresas mixtas con las extranjeras, ley que dejó el difunto presidente Hugo Chávez, como un logro de sus propuesta, como parte de la recuperación de soberanía del país, según su “legado”.

El gobierno de Maduro atraviesa una fuerte crisis por la caída de ingresos e intenta por esta vía buscar nuevas fuentes de ingreso, debido al fracaso de la industria petrolera nacional, que ya ni gasolina puede producir para cubrir la demanda nacional.

La gravedad del déficit del gobierno ha producido fuertes cambios en pocos meses, como el del cierre de Mercal, Pdval y Bicentenarios, sustituidos por una bolsa de comida y la entrega de una tarjeta de alimentación de 60 mil bolívares mensuales a personas que en los barrios manifiesten lealtad al partido oficialista, además del alza acelerada de los precios de la comida de producción interna, como la harina de maíz con arroz, en 975 bolívares y el kilo de arroz en 1.850 bolívares.

Fuente: enpaiszeta.com/