El líder de la Unidad en Guayana, Andrés Velásquez, presentó un balance de las cifras de producción de las Empresas Básicas durante el año 2016, revelando que la conducción militar de las mismas sólo ha incrementado las pérdidas año tras año

El dirigente de La Causa R calificó como una verdadera tragedia lo que ocurre en Guayana, pues las redes de corrupción que se instalaron en las industrias del Estado han terminado por desmantelar lo que un día fue ejemplo mundial de desarrollo sostenible y la alternativa no petrolera para la economía venezolana.

“Podríamos presentar al estado Bolívar con la mayor contundencia como prueba de la devastación que este modelo de gobierno ha generado en el país”.

“Lo que ha venido haciendo el régimen es tomar estas empresas como modos de ensayo para mantener un control en cada uno de los sindicatos, para ensayar en relación a modelos de control obrero, autogestión, milicia interna y cuanto disparate se le ocurrió establecer en nuestras empresas. Eso representa una verdadera vergüenza”, expresó Velásquez.

El líder unitario cuestionó que mientras Sidor debería producir acero, tubos sin costura, bobinas laminadas, palanquillas, alambrón y cabillas, pretende ser convertida en una finca “agroproductora”, además de instalarse caballerizas para la aplicación de un campo de equinoterapia en la siderúrgica.

“A orillas de la carretera hizo un sembradío de sorgo, ¿cuánto costó eso? Hicieron una siembra de perejil, de cilantro, de berenjena, van para una segunda cosecha de girasol. Eso es lo que se está produciendo en Sidor”, criticó el dirigente.

Mientras tanto, la producción de acero fue de apenas unas 300 mil toneladas, después de llegar a producir 4.3 millones de acero, usando solo un 7% de su capacidad instalada.
Agregó que a partir de las gerencias militares que ha tenido Sidor, la producción ha registrado un descenso permanente, evidenciando la poca efectividad de los castrenses como “empresarios”.

Cifras devastadoras
De acuerdo con lo señalado por Velásquez, la producción de Venalum en 2016 se redujo a unas pírricas 126 toneladas métricas, siendo una empresa con 905 celdas de las que solo están activas 311, un 34% de su capacidad instalada.

“Bauxilum produjo 312 toneladas de alúmina, después de producir 1 millón de toneladas. Se estima que Bauxilum tendrá que importar alúmina para suministrar a Alcasa y Venalum. Apenas 16% de la capacidad instalada fue utilizada”, acotó Velásquez.

En el caso de Alcasa, la producción en 2016 fue de 19.737 toneladas métricas de metal, cuando su capacidad es de 170 mil toneladas métricas, reduciendo su productividad incluso menos a la de 2015 cuando produjo 28.636 toneladas métricas.

“Ferrominera, nuestro orgullo del mineral de hierro, produjo 7 millones 980 mil toneladas métricas, y viene de producir 23 millones. En 2015 rondó los 11 millones de toneladas”, precisó.

“Lo que conocimos como Orinoco Iron, llamada hoy Briqueteras del Orinoco, vino palo abajo con la expropiación de la empresa, produciendo 240 toneladas métricas, después de producir más de 1 millón cuando era empresa privada”, recordó Velásquez, acotando que Sidetur apenas pudo alcanzar un 12% de su capacidad instalada en 2016.

“Lo que estamos viendo como resultado es algo devastador y esa devastación del estado Bolívar y sus empresas básicas es la misma que vive Venezuela. Bolívar y sus empresas eran el proyecto alternativo no petrolero y el arranque de la industrialización del país, ¿cómo es posible que lo dejamos llegar a esta situación?”, expuso.

Recuperación del parque industrial
Andrés Velásquez hizo hincapié en que el compromiso de cambio pasa no solo por cambiar al gobierno nacional y regional, sino por recuperar las empresas básicas.

“Sentimos dolor y tristeza porque allí está el esfuerzo de los trabajadores que han hecho propuestas concretas de cómo recuperarlas y no es el propósito del gobierno nacional. El compromiso lo tienen los trabajadores, no por culpa de ellos se dejó de producir, sino por una gerencia corrupta que las convirtieron en un botín y vinieron al estado a montar mafias y negocios personales”.

“El cambio pasa también por sustituir a este gobernador, que en lugar de preocuparse por esta situación lo que hace es dirigir y montar mafias, mientras el estado y la condición de los trabajadores poco importa”, puntualizó Velásquez, insistiendo la necesidad de que Guayana avance en ser la alternativa no petrolera e industrialización del país.

Fuente: El Diario de Guayana