En tanto que el mundo, con sus más y sus menos, prosigue movilizándose hacia la innovación, el desarrollo humano y la superación de la pobreza extrema, en Venezuela seguimos dirigiéndonos por vía de la fuerza hacia el lado opuesto de las agujas del reloj, paradójicamente sin evidencias firmes de haber consumado una minuciosa autocrítica de asuntos esenciales no sólo para la difícil reconstrucción republicana que nos aguarda sino, acaso más trascendental, para confinar de manera taxativa cualquier fantasma futuro que nos retrotraiga a la que ha sido, sin lugar a dudas, la más cruenta era de miseria y servidumbre por medio del sometimiento a la dignidad humana que la nación haya experimentado en su historia.

En los últimos días, el Gobierno Nacional ha continuado amplificado sus métodos y estrategias violatorias de la propiedad privada a formas más sofisticadas e imperceptibles pero, al menos hasta hace no mucho, populares y asumidas como necesarias por un grupo importante de la población venezolana, lastimosamente. Nos referimos en este caso a dos hechos concretos: en primer lugar, un nuevo aumento del salario mínimo (el cuarto del presente curso 2016) y, en otro ámbito, las más de 600 multas a colegios privados impuestas por la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), cabe decir, en gran medida por las presuntas “denuncias” recibidas por el órgano regulador. En segundo lugar, una nueva oleada de amenazas y manifestaciones públicas de diputados, ministros y funcionarios de diversa índole en contra del superviviente sector privado nacional y sus empleados ante las recientes actividades cívicas en rechazo al desconocimiento del Estado de Derecho –inexistente desde hace algún tiempo-, la democracia y orden constitucional, ultimátum que se materializó el día viernes 28 de octubre con una masificación de los operativos de fiscalizaciones e inspecciones en todo el territorio nacional. Tales vías de hecho –ataques a la propiedad privada, derechos e intereses patrimoniales legítimos que provengan de la Administración o de sus agentes-, sumados a estas denominadas formas no convencionales de erosión de la propiedad –incremento del salario mínimo que supondrá un agravamiento de la inflación y el aniquilamiento sostenido del bolívar, ineficaz desde hace tiempo para nuestras transacciones cotidianas- configuran el retrato de anomia actual que padece la población, y más preocupante aún, las nuevas generaciones, ajenas a toda señal de estándares de vida digna.

En su obra El Hombre en Busca de Sentido, relato de la tragedia en un campo de concentración nacionalsocialista y sus implicaciones psíquicas para el ser humano, el psiquiatra austríaco Viktor Frankl sostiene que “Dostoyevski dijo en una ocasión: sólo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos. Estas palabras acudían continuamente a mi mente cuando conocí a aquellos auténticos mártires, cuya conducta, sufrimiento y muerte en el campo fue un testimonio vivo de que ese reducto íntimo de la libertad interior jamás se pierde (…) Y es precisamente esta libertad interior la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a la existencia una intención y un sentido”, palabras que hoy se convierten en un espejo individual y social de la inaplazable insurgencia del propietario en cada uno de nosotros.     

            

Las 5 noticias clave:

Personas caminan por el bulevar de Sabana Grande / El Nacional

1) Aumento salarial sentencia al despido a trabajadores venezolanos

Como una práctica ya recurrente de notoria irresponsabilidad considerando el estado de la economía venezolana, el Ejecutivo Nacional decretó un nuevo ajuste del salario mínimo integral en un 40%, que pasará a 90.812 Bs. (27.092 Bs de salario y pensiones más 63.720 de bono de alimentación o cestaticket) a partir del 1 de noviembre y que supondrá a fin de cuentas una enorme carga para todos los venezolanos al incrementarse despóticamente el gasto público. Esto implicará no sólo la alza de los precios de la muy reducida oferta de bienes y servicios disponibles –ya sujetos a las distorsiones por control de cambio y de precios- como consecuencia de la inyección de más dinero sin respaldo a la economía, sino que además llevará a no pocas empresas y comercios a una situación de inviabilidad económica, imposibilitados de hacer frente a los nuevos compromisos salariales de sus nóminas ante la ausencia de rentabilidad y ganancias. No mencionamos acá el impacto por alza en los impuestos, el incremento de la escasez y la inflación, entre otros ingredientes esenciales del coctel de planificación central socialista dirigido a subyugar a los ciudadanos, perjudicando además la inserción de los jóvenes al mercado laboral -hoy también desfigurado por leyes opresivas-, razón por la cual conviene observar los efectos de esta política a mediano y largo plazo más allá de la efímera sensación de bienestar inicial –pues no sólo afecta a propietarios, empresarios y comerciantes, trabajadores y jóvenes en busca de empleo, sino que condena al empobrecimiento a las personas de la tercera edad-. El periodista experto en economía Henry Hazlitt, en su recordado libro La Economía en Una Lección, sostiene que “la mejor manera de incrementar los salarios es incrementando la productividad del trabajo. Tal finalidad puede alcanzarse acudiendo a distintos métodos, por una mayor acumulación de capital, es decir, mediante las máquinas que ayudan al obrero a realizar su tarea; por nuevos inventos y mejoras técnicas, por una dirección más eficaz por parte de los empresarios, por mayor aplicación y eficiencia por parte de los obreros o por una mejor formación y adiestramiento profesional. Cuanto más produce el individuo, tanto más acrecienta la riqueza de toda su comunidad”.

Leer noticia completa

Diosdado Cabello | Foto: Archivo

2) FANB tomará empresas que se unan a la huelga anunciada por la MUD

«Lo conversé con el presidente: empresa que se pare, empresa tomada por los trabajadores y la Fuerza Armada. Aquí no vamos a permitir bochinche«, fueron las palabras del diputado y dirigente del PSUV Diosdado Cabello, en franca amenaza contra propietarios de industrias, empresas y comercios que participaran en la actividad de protesta nacional del pasado viernes 28 de octubre, notificando públicamente que se cometerían delitos violatorios de los derechos humanos, como lo es el derecho de propiedad –recientemente evaluado en el Examen Periódico Universal 2016 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas-, desconociendo numerosos artículos de la Constitución vigente. Siguiendo estos lineamientos totalitarios, diversos comercios a la largo y ancho del país fueron asediados y marcados con consignas arbitrarias y lesivas de la dignidad humana, al tiempo que se interrogaba a sus propietarios y empleados sobre el funcionamiento y operatividad de los comercios.

Leer noticia completa

3) Empresas polar rechaza hostigamiento contra los trabajadores

En el marco de las acciones violentas e intimidatorias contra la empresa privada en Venezuela, Empresas Polar, sus empleados y propietario Lorenzo Mendoza fueron objeto de persecución en horas previas por parte de efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), cuyas órdenes consistían en la “vigilancia” de las actividades productivas de dicha corporación durante la jornada de protesta cívica nacional. En respuesta a este acto impúdico, el director de asuntos legales y regulatorios de Polar Guillermo Bolinaga repudió el acoso en contra de la emblemática empresa, argumentando que sólo durante el 2016 han sufrido un total 1.014 inspecciones, lo que representa un aproximado de 25 inspecciones semanales, en tanto instó al Gobierno nacional a otorgarles la materia prima para continuar con sus labores en la generación de bienes de consumo. Tal crítica condenatoria sin embargo queda muy corta para el rol angular que tiene el empresariado como máxima expresión de civismo en la sociedad abierta, pues sólo mediante el desmontaje del control cambiario –la principal exigencia a formular- podrá el aparato industrial y productivo iniciar su recuperación, mediante garantías jurídicas que generen confianza para la inversión. Por ello, es oportuno recordar lo dicho por Ayn Rand en su célebre La Rebelión de Atlas sobre el trabajo y su ‘función social’: “Todo trabajo es un acto de filosofía, y cuando las personas aprendan que el trabajo productivo es lo que constituye la fuente y el parámetro de sus valores morales, habrán recuperado ese estado de perfección al que tienen derecho desde su nacimiento y que han perdido”.

Leer noticia completa

4) Emplazan a la contraloría a investigar colapso de la estatal Conferry 

Desde 1959, registrada por aquel entonces como Naviera Nueva Esparta C.A., o posteriormente dada a conocer como Consolidada de Ferrys C.A. por 1970, la realidad actual de una de las empresas privadas más conocidas, valoradas y modernas de Venezuela por aquellos años hoy habita sólo en el recuerdo de todos aquellos empleados y usuarios que abordaron sus naves o visitaron sus instalaciones. Conferry, la única empresa de transporte marítimo en el país, y un símbolo de desarrollo económico y comunicacional confiable del estado Nueva Esparta, hoy se hunde trágicamente con la imagen del buque “Carmen Ernestina”, tras el abandono, improvisación, corrupción y falta de inversión esperada del Estado venezolano posterior a su “expropiación” –en realidad intervención, debido a que no hubo indemnización a sus propietarios ni debido proceso-, como tantas otras estructuras, maquinarias y vidas bajo el socialismo del siglo XXI, lo cual debe ser un recordatorio directo a la memoria colectiva nacional sobre la ineficiencia e improductividad de las empresas estatales que además ‘funcionan’ por medio de la expoliación tributaria de los contribuyentes.   

Leer noticia completa

William Contreras superintendente de Precios Justos | Foto: Captura

5) Sundde: 600 colegios han sido sancionados por aumento de matrícula

El Superintendente para los Derechos Socioeconómicos William Contreras señaló recientemente la aplicación de unas 600 multas a colegios privados, bajo el argumento de éstas haber elevado los precios de las matrículas “arbitrariamente” sin el beneplácito del ente regulador, presuntamente a solicitud de numerosos usuarios que realizaron continuas denuncias. Apartando por un momento el agravio a la inteligencia y la dignidad que expresan estas declaraciones, así como la existencia misma de tal órgano –transgresor sistemático de la propiedad privada- y el fracaso de su existencia en la historia de la humanidad, vale la pena conjeturar brevemente acerca de 2 puntos relevantes: 1) las personas que potencialmente formulan estas denuncias y 2) el papel fundamental que tendrá la educación privada para la reconstrucción de la nación. Respecto del primer punto, quien lee estas líneas comprende bien que el responsable de las distorsiones económicas que hoy azotan al país proviene del modelo político que las genera: el Estado patrimonialista, regulador e interventor sobre la vida y propiedad de todos, no los colegios privados, ni los comercios, que son víctimas en general de la inflación y los controles. En segundo orden, el estado de la educación en Venezuela, hoy basada en el adoctrinamiento y el fanatismo, en tanto anquilosada en todos sus ciclos respecto del conocimiento impartido en el mundo actual, necesitará en gran medida para arrancar no sólo de la asunción de riesgos e inversión privada, sino de la revisión empírica de estudios a nivel global que hayan permitido ofrecer servicios educativos por medio del emprendimiento, en especial para las personas más necesitadas. Cultivar los valores y principios de la sociedad abierta y civilizada será un paso esencial para el cambio cultural del venezolano a mediano y largo plazo, mejorando el futuro de las generaciones por venir y minimizando las posibilidades de resurgimiento de regímenes colectivistas labradores de dolor y pobreza. 

Leer noticia completa

———————————–

Elaborado por: Carlos Herrera – investigador Observatorio de Derechos de Propiedad

Para más información: carloshcedice@gmail.com

Observador de coyuntura #TuPropiedad