Según la última estimación del Índice Internacional de Derechos de Propiedad, Venezuela se ubicó en el puesto 125 de 129 países a nivel global en lo que respecta a la protección y promoción de los derechos de propiedad. El desconocimiento de la propiedad privada en Venezuela continúa siendo materia de especial atención para los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida pública, quienes hoy experimentan y comparten de forma directa e irreductible las consecuencias aciagas de un sistema político cuyo norte contraría la existencia de personas autónomas, productivas y capaces de aportar al conjunto de reformas que exige la realidad del país.

De esta forma, la presente entrega del Observador de Coyuntura acerca esta realidad a través del análisis de diversos hechos en donde se evidencia la ausencia de garantías a la propiedad privada, y con ella el inherente aumento de la pobreza y la informalidad que hoy día trastoca la excepción para convertirse en la regla compelida de los venezolanos.   

Las 5 noticias clave:

En el suministro de resinas tienen prioridad alimentos, medicamentos e higiene personal | Foto Archivo El Nacional

1) El sector privado perdió más de 500.000 trabajadores en un año

Una reseña catastrófica para un país como Venezuela al que, además, le urge de forma ineludible aumentar sus niveles de productividad per cápita. La difícil situación que atraviesa la empresa privada, sometida a un quirúrgico intervencionismo estatal (leyes arbitrarias, controles), así como a toda clase de vías de hecho cada vez más sofisticadas (ocupaciones, multas, regulaciones confiscatorias) han generado un formidable desincentivo para la labor profesional y obrera, que migran hacia el sector informal de la economía para subsistir –expandiendo los mercados negros- o simplemente se marchan del país en busca de oportunidades. Esto cambiaría si se promoviera estabilidad y garantías a la propiedad, un clima favorable para la inversión, bajos impuestos y fomentando el empleo privado.          

Leer noticia completa

Zobeida El Hinnaoui, alcaldesa de Calabozo |Foto: Noticias Venezuela

2) Alcaldesa oficialista a comerciantes: «O nos venden o los saquean»

Resulta ya por lo general común observar cómo las autoridades centrales, regionales o municipales promueven desde el discurso público una carga emocional condenatoria de la propiedad privada, cuyo desconocimiento como derecho humano fundamental conlleva a múltiples formas de violencia física y verbal contra la personificación de aquella: el comerciante y/o el propietario. Tal es el caso de la alcaldesa del municipio Francisco de Miranda en Calabozo, edo. Guárico, Zobeida El Hinnaoui, quién además, no conforme con manipular decididamente a la población sobre la identidad de la víctima y el victimario, insta a la puesta en práctica de la “misión gamelote”, dirigida a delatar presuntamente todo intento de los comerciantes de salvaguardar su propiedad de la pérdida, la quiebra, el expolio o la inseguridad ciudadana. Si los responsables de garantizar la justicia y el respeto a los derechos humanos alientan estas actuaciones, parece difícil comprender cómo salir de la crisis.

Leer noticia completa

Tribunal arbitral ordena a Venezuela pagar a ganadera británica Vestey por expropiación

3) Tribunal arbitral ordena a Venezuela pagar a ganadera británica Vestey por expropiación

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) dictó un fallo a favor de la empresa extrajera británica Vestey Group -antigua propietaria de un conjunto de hatos productores de ganado en la región central del país desde inicios del siglo XX- en donde se exige a Venezuela la cancelación de unos 100 millones de USD por concepto de indemnización del total de activos de la corporación foránea. Dicha estatización fue llevada a cabo por el fallecido expresidente Hugo Chávez en el año 2005, tiempo en el cual se emprendió una carrera de masivas estatizaciones de todos aquellos sectores considerados “estratégicos” por el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007, siguiendo las coordenadas del proyecto socialista. Cabe mencionar que muchas de estas llamadas “expropiaciones” no cumplieron con las garantías básicas a los propietarios ni el debido proceso, sino que, en muchos casos, se trataron de tomas violentas de la propiedad.

Leer noticia completa

4) Venezuela comienza a aplicar plan de racionamiento eléctrico

El anuncio en días previos de un nuevo plan de racionamiento energético a ser aplicado presuntamente por 40 días, significó un nuevo revés para la subsistente actividad comercial en el país. Dicho plan, cuya configuración inicial concibe la aplicación de cortes eléctricos por 4 horas en más de 20 estados del país en vísperas de aliviar el creciente déficit de generación que presenta el complejo hidroeléctrico El Guri, supone no sólo la exacerbación del desconcierto ciudadano que se ve restringido para emprender sus actividades cotidianas, sino también la imposibilidad de aumentar la producción del sector industrial privado e incluso la existencia misma de los comercios dada la merma en la rentabilidad y las limitaciones para el mantenimiento del personal, al verse comprometidos los horarios de ventas y funcionamiento. Las fuertes restricciones energéticas inciden directamente sobre el ejercicio de la propiedad privada, en tanto que generan desempleo, improductividad y estancamiento.

Leer noticia completa

Las plantaciones de cacao son desatendidas por la incursión del hampa | Foto William Dumont

 

5) Cacaoteros abandonan fincas por acecho de bandas

Quizá uno de los productos que, por tradición e historia, se encuentra grabado en la memoria colectiva del venezolano es el chocolate. Sin embargo, hoy su producción, así como la de tantos otros rubros, se encuentra gravemente comprometida debido a hechos como este: “Las extorsiones, los secuestros y los robos han provocado la huida de 2.960 propietarios de parcelas ubicadas en las zonas de paz”. Los mecanismos instaurados por el crimen organizado en el interior del país, que van desde robos y expulsiones directas de los propietarios, pasando por la extorsión (cobro de vacunas) hasta llegar a su intimidación, tortura y vejación ante la aquiescencia -o complicidad- del Estado, ha derivado en la pérdida de centenares de tierras productivas y, quizá aún más delicado, en una espiral de violencia ilimitada sobre la existencia del trabajo honesto, el respeto por la propiedad privada y la eficiencia productiva. Hoy el cacao se pierde en el laberinto de los lamentos de venezolanos que dedicaron su vida a él.

Leer noticia completa

———————————–

Elaborado por: Carlos Herrera – investigador Observatorio de Derechos de Propiedad

Para más información: carloshcedice@gmail.com

Observador de coyuntura #TuPropiedad