Una república, al contrario de una monarquía, se sostiene sobre tres pilares fundamentales: División de los poderes del Estado, soberanía de la nación por encima de cualquier gobierno y gobernantes elegidos por los miembros de la sociedad. La democracia, modalidad superior de una república, añade dos elementos adicionales: que los gobernantes elegidos sean votados por todos los miembros de la comunidad política en elecciones libres, y que los ciudadanos tengan el control tanto del proceso que lleva al poder a un gobernante, como de las actividades que lleva el mismo a cabo una vez llegue al poder.

Los ciudadanos de un país fundamentado en una verdadera democracia y estado de derecho, comprenden que sus gobernantes son los representantes de los intereses generales de los electores que lo han elegido, y no tienen un mandato concreto para un asunto específico como lo haría un delegado o un gestor, cosa que prohíbe una Constitución en democracia. Y el vínculo que liga a representante y representado es la confianza general política, tanto en el proceso que lleva al representante al poder como las reglas constitucionales que regulan su acción cuando se le ha otorgado poder político a través del voto.

Las elecciones para elegir representantes y gobernantes para los poderes públicos no se pueden hacer espontáneamente cuando cada cual quiera y como quiera, sino que han de ser organizadas mediante un conjunto de operaciones que forman un sistema electoral. Son muchos los sistemas electorales actualmente practicados en el mundo, pero tienen en común (al menos en democracia) que son regulados dentro de las pautas generales establecidas por la Constitución de un país y las reglas señaladas en cada ley orgánica que trata los procesos electorales en cada nación. En Venezuela, estos requisitos electorales no se cumplen desde hace años, pero los resultados de las elecciones regionales de este 15 de octubre del 2017 han dejado en evidencia que los procesos electorales en nuestro país se hacen abiertamente sin cumplir lo establecido por la Constitución y las leyes orgánicas que tratan el hecho. Los procesos electorales en Venezuela se concretan violando la Constitución y las leyes para favorecer a un bando político: la actual oligarquía política que ha usurpado los poderes del estado venezolano.

En Venezuela se convoca las elecciones no cuando la Constitución lo establece, sino cuando el oficialismo le parezca políticamente conveniente. Los procesos electorales no se cristalizan según las regulaciones enmarcadas en las legislaciones electorales correspondientes, sino por medio de los caprichos del Ejecutivo nacional: migraciones de votantes a última hora y sin justificación alguna; manipulaciones en el tarjetón electoral; falta de testigos de todos los grupos políticos en cada centro de votación; violación de los procedimientos técnicos de transmisión de datos en la totalización de votos y el uso de los recursos del estado para favorecer a un candidato por encima de otro dentro de la campaña electoral, entre otras violaciones. Todas estas irregularidades el pasado 15 de octubre llevaron inequívocamente al triunfo electoral del oficialismo en las elecciones regionales, aun cuando las encuestas y otras mediciones de opinión pública dejaban claro que el resultado de este proceso sería una derrota innegable del oficialismo frente a una ciudadanía democrática completamente adversa a los intereses de los actuales gobernantes.

Un sistema electoral viciado no puede llevar a resultados transparentes por muy amplia que sea la votación de la opción democrática que se expresa en las urnas ¿Esto es un llamado a la abstención en futuros procesos electorales? En modo alguno, renunciar a la vía electoral para cambiar la situación política del país podría abrir el camino de la guerra civil o el de la intervención extranjera. Lo que se consigue por medios anti-democráticos sólo puede traducirse en resultados anti-democráticos. El fallecido profesor Manuel Caballero afirmaba reiteradamente que no se salía de una pesadilla cambiando un monstruo por otro, sino despertando. Igualmente, Caballero repetía persistentemente que una dictadura no tenía el menor interés en ganar elecciones de algún tipo, sino que su interés supremo es hacerle perder a los electores la confianza en el poder del voto, o mejor, en el valor del voto, conquistado durante décadas de lucha en Venezuela. La lucha actual es por restablecer el valor del voto a través de la legalidad y de la Constitución, porque dentro de la Constitución y las leyes puede estar todo, pero nada puede salir fuera de ellas.

Abstenerse en un proceso electoral con el objetivo de que con eso se va a derrocar una dictadura es una aberración, ya que sólo puede llevar esta vía a perder toda confianza en el voto como instrumento democrático y en la democracia misma. Votar una y otra vez en un sistema electoral que viola la Constitución y las mismas leyes que acomodaticiamente hace la oligarquía en el poder, sólo puede llevar a una larga y lenta muerte en la confianza del venezolano en la institución del voto. Ambas opciones no son aceptables. La lucha es por rescatar la legalidad como instrumento para votar en democracia sin que se tenga que apelar al abstencionismo como recurso suicida de lucha. Tenemos para este objetivo instrumentos de lucha tan diferentes como la protesta de calle, la presión internacional y la negociación política con garantías.

Un demócrata no lucha por la libertad en abstracto, porque a lo largo eso se convierte en un cliché tan engañoso como cualquier otro.  Una demócrata lucha por la libertad en el ámbito de las leyes, porque sólo a través del poder de las leyes la democracia y la libertad son verdaderamente operativas. Y las leyes sólo pueden ser defendidas desde el ámbito de la justicia, piedra angular de todo sistema legal y electoral. Un sistema político y electoral que sea a la vez injusto e ilegal está construido sobre la arena y ésta no sobrevive por mucho tiempo a una tormenta. Devolverle la legalidad y la justicia al sistema electoral venezolano es el primer paso para reinstaurar la confianza y el valor del voto sin renunciar en ningún momento a él como forma de cambio político. Todo los demás es perder la confianza en la democracia como sistema, y cuando eso sucede, perdemos a la democracia para siempre.

Las 5 noticias clave:

Las empresas de cemento redujeron su producción de 10,2 millones a 6 millones de toneladas anuales en 2015, pese a su estatización en 2007 y la inyección de algunas inversiones para aumentar la capacidad instalada… || Fuente: El-nacional.com

 

2) UCLA continúa siendo acechada por invasores
Desde hace seis años la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) ha sido víctima de grupos ajenos a la casa de estudio que han pretendido adueñarse de los terrenos que pertenecen a la institución de acuerdo a los otorgamientos realizados por los institutos correspondientes. || Fuente: elimpulso.com

 

3) Sundde fiscaliza mataderos, frigoríficos y carnicerías para asegurar venta a “precios justos”

De la “guerra del pan”, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) habría pasado a la “guerra del carne”. El organismo emprendió este miércoles una serie de fiscalizaciones en frigoríficos y distribuidoras de carne y pollo a lo largo del país. || Fuente: descifrado.com

4) Industrias adelantan vacaciones por falta de materia prima

A partir de 2007 algunas empresas se han visto obligadas a adelantar las vacaciones decembrinas de sus trabajadores por falta de materia prima, afirmó Maryolga Girán, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de Conindustria.  || Fuente: el-nacional.com

5) Crearán la figura del fiscal popular para combatir la especulación
Fue consignado ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) un proyecto de ley que otorga rango constitucional a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y crea la figura del fiscal popular.
|| Fuente: elestimulo.com

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Elaborado por: Rafael Quiñónez – investigador Observatorio de Derechos de Propiedad

Para más información: observatoriopropiedad.cedice@gmail.com

Observador de coyuntura #TuPropiedad

2017-10-30T23:24:37+00:00