En el libro “FRAGMENTOS DE VENEZUELA: 20 Escritos sobre Economía”, el profesor Ángel Alvarado Rangel nos muestra en su capítulo “Narrativa económica venezolana”, algunas claves de la actual coyuntura que vive Venezuela fundamentada en el pasado del país. Alvarado Rangel nos deja claro que el problema económico que vive Venezuela no es algo que apareció de la nada con la llegada del chavismo en 1998, sino que es la consecuencia y profundización de un problema preexistente, una lenta evolución de hechos concatenados que han llevado al país a la crisis actual. Y esto se basa en una conclusión fundamentada en hechos empíricos: hacia finales de los años 70 la economía venezolana dejó de crecer, apareció la inflación galopante, y poco a poco se perdieron los equilibrios macroeconómicos, los equilibrios sociales y políticos dando pie a un “nuevo orden institucional” que arrasó a la postre con la misma sociedad y el Estado, con la llegada del chavismo al poder.
Alvarado Rangel nos señala que, a principios del siglo XX, a través de un proceso traumático, Juan Vicente Gómez crea el Estado venezolano como tal, en parte gracias a la ayuda de los ingresos petroleros. Este Estado permitió una centralización política (monopolio de la violencia, burocracia central, sistema fiscal) que le permitía proveer bienes públicos, regular la economía y hacer cumplir las leyes, aspectos fundamentales para comenzar a sentar las bases de la consolidación de instituciones políticas y económicas inclusivas para la prosperidad del país. Esto posibilitó el respeto a los derechos de propiedad y la inversión extranjera convirtiendo al país en 1928 en el principal exportador de crudo y segundo productor mundial, generando en Venezuela un clima de negocios necesario para la inversión y el crecimiento económico. Faltaba la democracia y la libertad política a este modelo, que se va imponiendo poco a poco desde la década de los 40 del siglo pasado.
Pero en la misma democratización política de los años 40 se va acentuando un modelo intervencionista que subsidia a grupos de interés y genera fidelidades, donde el Estado venezolano era visto principalmente como un gran aparato repartidor, que, si bien evolucionaba a la par con grandes instituciones políticas inclusivas y democráticas, este sistema económico extractivo empezó a socavar la democracia como tal. En 1973 se abre completamente el Estado empresario e intervencionista por excelencia en Venezuela de manos de la “Gran Venezuela” de CAP I, que buscaba erradicar la pobreza con controles de precios, servicios sociales universales, pleno empleo, expansión de la demanda y sustitución de importaciones. El año 1973 dejó como resultado la consolidación del Petro-Estado, con altas dosis de comportamientos que responden a la búsqueda de rentas (clientelismo, y corrupción) formando así una nueva clase empresarial parasitaria, caída de la Inversión Extranjera Directa y la participación del Estado en la Economía pasando de 15% a 42,9% en una década. El cambio en los derechos de propiedad en 1975 (y la expectativa generada antes) condujo a una organización económica ineficiente donde no hay crecimiento económico ni incentivos para la iniciativa económica privada, especialmente en el sector más dinámico de la economía venezolana: el sector hidrocarburos del cual todos dependen de manera directa o indirecta.

Cuando el Estado se reserva la más lucrativa de las actividades económicas, asistimos a la “castración” de la sociedad, que sólo tiene como alternativa convertirse, ahora con más intensidad, en dependiente del Estado: Con fuertes incentivos a la captura de rentas que deterioraron la economía, con partidos políticos que se convierten en máquinas de repartir rentas, y que generaron presiones para mayor voracidad fiscal que en definitiva desorganizaron el Estado, propiciando la caída de la democracia en 1998.

Durante la década los 90 se hicieron esfuerzos por volver a la institucionalidad pre-1976, permitiendo éxitos como aumento de la producción petrolera y la mayor caída de la pobreza en la historia venezolana: de 64,3% a 43,9% en solo dos años. Estos avances fueron revertidos durante los gobiernos de Hugo Chávez, sobre todo a partir del “súper-ciclo” de precios altos del petróleo, que reforzó el estatismo de la economía venezolana. El ciclo parece repetir una tragedia narrada por un dramaturgo, donde el país termina al final con una institucionalidad democrática aún más débil y con consecuencias económicas aún peores.

Alvarado Rangel termina su capítulo del libro comentando que para que la historia venezolana deje de ser una tragedia y se convierta en epopeya, requiere en primer término librarnos de la inmediatez: No existe una solución de corto plazo, ya que hay que cambiar las instituciones políticas y económicas del país, y estas evolucionan lentamente, pero son las únicas que propician el crecimiento sostenido de largo plazo. En resumen, el autor nos sugiere una ruta larga pero segura de fortalecimiento institucional con un sistema democrático sólido e inclusivo, una organización económica que garantice los derechos de propiedad y definición correcta de los mismos, de manera que la prosperidad llegue a todos por igual con reglas claras y universales, y el capital privado pueda participar del sector energético con transparencia y con reglas transparentes, siendo esto la clave para que se origine una “nueva coyuntura” que no sea una nueva vuelta a la rueda con resultados fatales. Para pasar de la tragedia a la epopeya, se necesita que el Estado deje de ser el villano de nuestra historia y que los individuos emprendedores empiecen a ser los héroes de la misma.

Las 5 noticias clave: 

1) 80% de la carne que se come en el Norte de Santander sale ilegal del país

La regulación del precio de la carne por parte del gobierno de Nicolás Maduro lejos de incentivar la producción, propicia el contrabando hacia Colombia. Si bien no existen cifras precisas sobre la cantidad de reses…
|| Fuente: El-nacional.com

 

Este miércoles 08 de noviembre la Superintendencia para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE) envió un comunicado a La Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga) en la que se fijó el precio de venta al público de la carne. || Fuente: El-nacional.com
3) Café Madrid tiene cinco meses paralizada por falta de materia prima
Más de 400 empleados se encuentran afectados por la paralización de la planta ubicada en Guacara, estado Carabobo, cuya materia prima debe proveerle el Gobierno, luego de haber sido expropiada en el año 2009.
 || Fuente: laverdaddevargas.com
4) Sesenta por ciento de los comercios ha cerrado en Venezuela en cinco años
El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios de Venezuela (Consecomercio) aseguró hoy que 60 % de los comercios han cerrado en este país durante los últimos cinco años debido a la severa crisis económica por la que atraviesa. || Fuente: lapatilla.com
5) Misión de alto nivel de la OIT vendrá al país el próximo año
El expresidente de Fedecámaras y actual representante de Venezuela ante la Organización Internacional de Trabajadores, OIT, Jorge Roig, en entrevista con Anna Vacarella en el programa En Sintonía, se refirió a la situación laboral en Venezuela y de su participación en este organismo.|| Fuente: unionradio.net

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Elaborado por: Rafael Quiñónez – investigador Observatorio de Derechos de Propiedad

Para más información: observatoriopropiedad.cedice@gmail.com

Observador de coyuntura #TuPropiedad

2017-11-16T12:24:33+00:00