Los cuatro aumentos decretados por el presidente Nicolás Maduro en 2016 pusieron en jaque a las alcaldías y gobernaciones opositoras. En muchos municipios aún no han podido pagar los aguinaldos y a duras penas están cancelando este enero el incremento decretado el pasado noviembre.

Más de 33 mil trabajadores se han visto afectado en Amazonas por esta situación. A la fecha, los empleados de la gobernación y las municipalidades de Atures y Autana no han recibido el depósito de sus utilidades.

El retraso en los pagos generó múltiples protestas en la capital amazónica el pasado diciembre. Los empleados públicos reclamaban al Ejecutivo el envío de los recursos para la cancelación de sus bonificaciones.

Este incumplimiento con las nóminas no solo afecta a las familias de los miles de los obreros estatales sino que agrava severamente a la economía de estas regiones que dependen casi por completo de estas instituciones públicas.

“Nosotros no tenemos industrias ni empresas privadas, sino microempresas, abastos y comercios pequeños. La fuente de trabajo las generan la gobernación y la alcaldía. Por lo que este diciembre no hubo movilización de la economía. De broma y medianamente pudieron comer las personas porque no recibieron su bonificación de fin de año”,  asevera la diputada de Amazonas por la MUD Maurimer Baloa.

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