Los Robles, ubicada en la Av. Sucre, tiene en la zona más de  30 años. En tan solo hora recolectaron más de 600 firmas que seran enviadas a la Sundde. 

«Acabaron con una tradición de más de 30 años en Catia, ahora tenemos menos sitios donde comprar pan», afirmó Magdalena Rodríguez vecina de la zona, quien se instaló frente a las puertas cerradas de la panadería Los Robles, junto con otros dirigentes vecinales, con una carpeta para recolectar firmas de la comunidad en rechazo de esta medida de cierre.

Cuenta que este martes, a eso de las 4:30 de la tarde, llegaron   funcionarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) para cerrar el local, con las cámaras de televisión. «Ahora no sabemos qué va pasar, porque yo por lo menos que vivo en la esquina venía todos los días a comprar pan, dicen que no quieren cola pero ahora no hay cola y mucho menos pan». 

Esta panadería es una de las 21 que cerró la Sundde el martes en Caracas como parte del despliegue del Plan 700, tras el anuncio del Presidente de la República de no permitir el condicionamiento de la venta de pan.    

Hasta ayer a las 11:00 la mañana ya habían recolectado 600 firmas de vecinos de la zona, que serán llevadas ante la Sundde para que se reconsidere la medida tomada, indicó la dirigente vecinal.  

A este local, ubicado en la avenida Sucre, justo frente a la estación del Metro de Caño Amarillo, acudió William Contreras, presidente de la Sundde, para imponer la medida de cierre, informó Antonio Gomes,  uno de los propietarios de la panadería. 
Gomes relata que tres semanas antes todos los días acudían fiscales del organismo para verificar que estaban vendiendo el pan regulado. 

«Nosotros estamos con este negocio desde hace 27 años, pero el local como tal tiene más de 30 años y toda la gente de Catia nos conoce y saben que cumplimos con todo lo establecido por el Gobierno», indicó 

Considera que actualmente es imposible que una panadería venda pan todo el día,  tal como «ellos quieren, porque tendríamos que poner a trabajar a los panaderos las 24 horas del día y, además, no hay suficiente materia prima para poder hacerlo».

Por su parte, Adriano Goncalves,  otro de los propietarios del local, informó que tras la medida de cierre tiene un plazo de  48 horas para llevar los documentos del negocio ante la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro) y la Sundde para ver qué  van a decidir. Gomes afirmó que «si lo que quieren es el negocio que me lo compren, pero que me paguen».     

Fuente: El Universal