Productores agrícolas denuncian que la extorsión, el secuestro y el hurto ayudaron a derrumbar la producción en 2016. Según Fedeagro la cosecha pasada solo alcanza para cuatro meses de consumo en promedio, para varios rubros como la harina de maíz y el arroz.

los problemas del sector agrícola de falta de materia prima, equipos, repuestos, fertilizantes y agroquímicos, se suma la inseguridad que viven los productores del país. Esta situación no sólo ha impedido que se incremente la producción agrícola, sino que también impacta en los costos de la cadena alimenticia.

Al informar el balance del sector durante 2016, el presidente de Fedeagro, Tony Pestana, dijo que en el campo venezolano se recrudecen las acciones de secuestro, extorsión, robo y hurto. Destacó que los estados donde los agricultores se han visto más afectados son Guárico, Aragua, Portuguesa, Lara y Cojedes.

Pero más allá de las pérdidas que la inseguridad genera en los productores, los consumidores también se han visto afectados por el aumento en los precios de varios rubros agrícolas, específicamente de las hortalizas como la cebolla y el tomate.

Pestana explicó que durante el pasado año hubo -por ejemplo- el robo de 2.000 transformadores que se utilizan para irrigar las siembras, lo que hizo que se cosecharan 200 mil toneladas menos de arroz y 130 mil toneladas menos de caña de azúcar.

Igualmente, hubo robos de fertilizantes, agroquímicos y hasta de cosechas. Todo ello -dijo- afectó también la producción de azúcar, maíz blanco y de café.

“Les decimos a los amigos militares que en lugar de intervenirnos, le ofrezcan protección a los campos (…) Cada día es más peligroso hacer vida y producir en nuestros campos y esta situación se refleja en nuestros costos y en la caída de la producción (…) Es necesario y urgente adelantar un Programa de Seguridad Rural que proteja a los agricultores, obreros, transportistas, técnicos y a toda la comunidad rural venezolana”, indicó el presidente de Fedeagro.

– Cae la producción –

Pestana señaló que el sector agrícola continúa mostrando cifras preocupantes. Durante el año 2016, hubo una baja en la actividad productiva, cuya cosecha lograda alcanza para apenas cuatro meses de consumo en general.

En consecuencia, resaltó que se logró producir 31% de las necesidades de maíz blanco, 36% de maíz amarillo, 36% de arroz, 21% de azúcar y 32% de café. Esto representa 33% de la demanda total de la población.

“El año 2016 fue benigno en cuanto al clima, pero hubo escasez de insumos, semillas, fertilizantes, agroquímicos y maquinarias. El balance en general fue negativo”, apuntó.

Explicó que continúan los problemas de suministro de fertilizantes por parte de Agropatria, cuyos precios también reflejan un aumento de 400%.

Pestana señaló además que está en peligro la siembra de productos agrícolas en 2017, puesto que aún no cuentan con los insumos necesarios para ello.

“Desde hace tres meses entregamos nuestro plan de producción y de demanda de insumos al Ministerio de Producción Agrícola y Tierras y aún no hemos tenido respuestas. A la fecha no disponemos de un solo kilogramo de fertilizante, tampoco se ha concretado con los proveedores internacionales la compra de semillas, igual suerte corre el abastecimiento de agroquímicos. El tiempo conspira en nuestra contra, para esta fecha en 2016 ya teníamos acopiado en los depósitos más del 30% de esos insumos”.

– Las cifras –

1Producción de harina de maíz blanco cubre 4 meses de consumo.

2 Producción de harina de maíz amarillo cubre 4,5 meses de consumo.

3 Producción de arroz se consume cubre 5,5 meses de consumo.

4Producción de azúcar cubre 3 meses de consumo.

5Producción de café cubre 4 meses de consumo.

Fuente: El Estímulo